Llega la hora del silencio
la hora en que me sabré sola
antes de las próximas navidades
Mi alma lunar se desgarró más de una vez
mi casa vistió de negro todo un año
y la vida y yo seguimos, implacables
con una lágrima para las madrugadas
Sí,
enmudecí un tiempo
sólo lo necesario
para volver a reír de mi misma
otra vez
En mi trinchera de insomnio y tinta
suspiro porque sigo creyendo
a pesar de la decepción nuestra
de cada día
a pesar de que cerré las puertas
a mi secreta afición al pasado
Sé que el tiempo se acaba
que cada vez tendré menos cartas en el buzón
que las heridas cicatrizarán lentas e insuficientes
Pero sabré también que fui cierta e incierta
digna de mi nombre gitano
de mi pasión que escribe desde la tierra
hasta el cielo
Y aunque el tiempo se va
diré una vez más
que te atesoro
en el polo sur de mi corazón





0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada